Rana rana, rana gorda...

He tardado casi 40 años en tener ganas de correr...y también de nadar y montar en bici.

En esto, como en todo, siempre hay un culpable o un motivo.

Me siento bien haciéndolo.

Unos días apetece más que otros, pero una vez que empiezas, ya no quieres parar.







29/1/10

MTB - 28/01/10

Día de estreno oficial de Blanquita, con sus automáticos y todo!! También con casco de estreno. Equipo completo.
Con un sol estupendo Carlos y yo nos ponemos en marcha a medio día para hacer la ruta: casa - sima - raso. Carlos desde la ofi para sacar más kilómetros.
Mucha carga en las piernas que me fueron dando la lata durante todo el recorrido, y aunque voy sin pulsómetro, me noto mucho menos asfixiada que otras veces.
Alucino con la soltura y la fuerza de Carlos, sobre todo en las interminables cuestas... ¿Será la pulsera "power rangers? No lo sé, pero "parece" que no le cuesta. Está fuerte fuerte.
Compañía estupenda y temperatura muy buena. Otros pocos k para ir rematando el mes de enero. La pequeña Blanquita se ha portado! Pero hay que seguir entrenando...

13/1/10

Adiós JIERRO, hola BLANQUITA


Es tan bonitaaaa!!! Ahora toca acostumbrarme a los automáticos, que deje de llover joé y a hacer el cabraaaa!!

MTB - 13/12/09 Senda del Mesto II

Pues como ya sabía una ruta nueva, tenía que enseñársela a Carlos, que seguro le iba a encantar. Quedamos el domingo por la mañana, prontito, un frío que te pelas, pero con sol.
Hicimos exactamente la misma ruta que he contado del día 28/11. Pero hacía más frío... había llovido días atrás y los charcos estaban congelados. Los pásabamos por encima para romperlos, como si fuéramos niños!! Yo llevaba el gorro congelado!
Creo que a Carlos le encantó la ruta. Nos salieron 17k con buen desnivel. Muy agradable. En el tramo final, cuando bajamos por la carretera de Monteoliva, Carlos se desató bajando a 50k/hora, y yo detrás, a huevo, pero incapaz de alcanzarle.

1h40' de biciclismo, super agradable. Bueno, sólo hubo un momento malo... y es que Carlos se metió un piño encima de una piedra... (Carlos, ésta SÍ la cuento!!). Yo no le ví, pero lo oí... y ahora me río, porque estas cosas suelen dar un poco de risa floja, pero si me caigo yo entre tanta piedra, creo que me pongo a llorar, jaja).





MTB - 28/11/09 Senda del Mesto

Me llamó Fernan, mi hermano, para ver si me acoplaba a una salida al día siguiente, el sábado por la mañana. Me desperté, levanté la persiana y hacía frío y amenazaba lluvia, pero bueno... bien abrigada me fui a donde habíamos quedado. Nos juntamos Fernan, Agus, Luigi y yo. No conocía la ruta, pero me habían hablado muy bien de ella.

Bajamos la cuesta, para coger la carretera hacia El Raso, y ahí nos metimos por la vereda del río. Un caminito de apenas 40 cm rodeado de zarzas... como para caerse ahí! Luego se abre y vas más cómodo y coges una carretera del canal bastante rota, y... empieza la subida. Una vez arriba vas por un camino de tierra anchito, viendo el río ahí abajo. Paisaje precioso inimaginable en Sanagus. Muy cómodo el camino hasta que empiezan las piedras, lajas y escalones de piedras muy sueltas, con una pendiente estupenda. Yo tuve que bajarme, muy duro. Caminos estrechos sin nada por un lado, ni nada por el otro... no apto para los que tengan vértigo. Luego llaneas por un camino muy bueno, y como ya he dicho, con unas vistas preciosas. Llegas a un azud, al que no llegamos a acceder del todo, pero bebimos un poquito, y hacia Pedrezuela...

Otro tramo (corto) con piedras y piedras y luego asfalto roto, y más piedras... Aquí cambia el paisaje. Es un páramo. Y sigues subiendo, con cambios de pendiente, pero subiendo. Ahí las piernas ya me dijeron "basta ya"... Pero ya casi estábamos a la altura de Pedrezuela. Un pelín de subida más y ya... Ya estamos en la carretera de Monteoliva, pero sigue un ratito más de subida hasta una caseta con un mirador. Parada obligatoria para echar un vistazo. Estamos en un punto alto, hemos subido unos 300 m de altura. Se ve toda la sierra de Madrid por el norte, y Madrid, con las torres de Plaza Castilla al sur. Menudas vistas!!

A partir de aquí, hasta el Raso, puedes no dar una sola pedalada...(si quieres). Cuesta abajo por una carretera de asfalto nuevo... y a coger velocidad.

Ya estamos terminando, el Raso, cuesta arriba y ya en casa.

Gracias a los chicos por esperarme en las cuestas y donde no podía seguirles, y mención especial a mi hermano, que no dejó de acompañarme ni un solo segundo. Lo pasamos muy bien, fuimos tranquilos, con paradas de turistas para hacernos fotos e incluso hasta contando chistes. Para repetir!